Soy una Mamá a los 40 · El Inicio de mi Recorrido en el Camino de la Maternidad

Madrevivencias - Soy una Mamá a los 40

Este es un escrito simbólico y de fundamental importancia en mi vida: el relato de mi experiencia y lo que ha significado para mí convertirme en madre por primera vez en el umbral de mis 40 años.

El hecho de convertirme en madre es el impulso que me ha conducido hasta este instante en el que me encuentro escribiendo estas líneas. Finalmente, plasmando y concretando uno de los grandes anhelos de mi vida: escribir.

Gracias al nacimiento de mi hijo y a mi nuevo rol de mamá, estoy aquí compartiendo mis vivencias y reflexiones con ustedes.

Esas son las maravillosas causalidades con las cuales la vida nos sorprende todos los días.

SOY UNA MAMÁ A LOS 40

El Inicio

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Realmente, mi recorrido en el camino de la maternidad inició “casi” a mis 40 años. Inicié mi embarazo a los 38 años. Tenía 39 años cuando mi hijo nació y cuando él cumplió sus 7 meses de edad, yo cumplí mis 40 años.

Los 40 años, esa edad que se ha convertido en un hito para casi todos los seres humanos, tanto hombres como mujeres. Por alguna razón, cumplir 40 años entraña un cierto detenerte en el camino, un reflexionar sobre los 20 años anteriores de tu vida en los que has vivido tu etapa de adulto.

Ese es el motivo por el cual quizá nos sentimos obligados a hacer ese alto en el camino para realizar una introspección, reflexionar, preguntarnos qué hemos hecho, hacia donde nos dirigimos, cómo nos sentimos hasta ahora con nuestras vidas, si somos felices, si nos hemos realizado personal y profesionalmente, si hemos cumplido con nuestros propósitos establecidos a priori, evaluar si necesitamos hacer cambios o ajustes y… seguir adelante.

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Y resulta ser que en ese hito de la vida personal, yo alcancé otro indiscutible hito en la vida de toda mujer: me convertí en MADRE.

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Soy Copywriter – Te acompaño a comunicar con el PODER DE LAS PALABRAS tu mensaje en tus redes sociales, blog y página web.

¡Hola!

Hoy quiero compartir contigo mi nueva faceta profesional como Copywriter, Creadora de Contenidos y Gestión de Redes Sociales en @dmdigitalpanama

Hace 4 años, cuando inicié mi blog de maternidad, no imaginaba que ese primer paso que decidí tomar para plasmar mi pasión por la escritura sería, a la vez, la puerta para adentrarme en el mundo digital de las redes sociales y del copywriting.

Esta experiencia gestionando mi blog y sus redes sociales, y luego activando las redes sociales de mi Estudio de Arquitectura dm_arquitectos_asociados, se tradujeron en la oportunidad para gestionar las redes sociales de clientes.

Mi primer cliente como Community Manager empezó con la pregunta “¿Te atreves?”. Mi primera respuesta fue: “Bueno, yo manejo mis propias redes, pero no soy una profesional”.

Para no extenderte la historia, finalmente me “atreví”, y el próximo mes cumplo 1 año con ese primer cliente, y he tenido la oportunidad de adicionar otros a mi cartera.

Sobre el Copywriting llevo investigando, informándome y documentándome desde hace un par de años, y también he decidido “atreverme” a transitar ese camino.

Sigo en proceso de plasmar mi pasión por la escritura y ¡todos los caminos para ejercerla son bienvenidos!

Ya sabes que estaré encantada de acompañarte a crear, diseñar y comunicar con el poder de las palabras e imágenes tu mensaje en redes sociales, blog y página web.

Si eres emprendedora, ofreces servicios profesionales o productos, y quieres transmitir con palabras precisas los beneficios de tu servicio o producto para atraer clientes, ¡cuenta conmigo!

Escríbeme a mi correo dmdigital.panama@gmail.com o a mi whatsapp +507 6515-9427, y con gusto conversamos acerca de tus ideas y necesidades.

Y ya sabes… atrévete, da el primer paso, y luego el segundo y el tercero, y te aseguro que descubrirás un maravilloso mundo en todo aquello que emprendas.

¡Anímate y conversemos!

Abrazos,

Homenaje a los Niños y Niñas: Mis HÉROES en tiempos de coronavirus

 

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De pronto, un día, su realidad cambió.

Un virus surgió, se esparció por el mundo, llegó a su país y les dijeron que debían #QuedarseEnCasa para estar protegidos y para proteger a los demás.

Sus clases se suspendieron. Al igual que sus paseos al parque, sus juegos al aire libre, sus prácticas de deportes, sus partidos de fútbol, de béisbol y de baloncesto.

También sus cursos de danza, de música, de arte y de todo lo que les apasiona.

Los domingos de piscina con papá quedaron hasta segunda orden. Y las visitas a los abuelos, tíos y primos.

Los paseos dominicales al centro comercial a comer y al cine a ver sus películas favoritas, no son una opción, y son parte de un pasado no tan lejano.

De un día para otro, todas esas actividades, y muchas más, se suspendieron.

¿Y ellos cómo reaccionaron?

Reaccionaron dándonos un ejemplo de madurez y de VIDA.

Ellos empezaron a estudiar conectándose virtualmente con sus maestros y compañeros y realizando sus módulos académicos en casa con “teacher mamá” (esa soy yo 😉 ).

Inventando actividades para entretenerse; cocinando, bailando y haciendo coreografías con sus padres; dibujando y pintando por horas enteras, desarrollando su creatividad al máximo.

Celebrando los cumpleaños por medio de una pantalla; conversando y haciendo preguntas propias de su curiosidad innata. Y tantas otras actividades.

Aprendieron sobre el corona virus o el “covid” y las medidas de prevención. Saben que tienen que lavarse las manos constantemente, algo intuyen sobre el distanciamiento social, conocen los días que podemos salir y los que no.

Se preocupan cuando papá o mamá salen al supermercado, y se sienten aliviados cuando regresan.

Y… ¿saben algo?

Un día los tuvimos en casa las 24 horas, para nosotros, para los padres, para disfrutarlos, para verlos crecer y no perdernos detalle.

¡Qué gran momento para afianzar aun más los lazos que nos unen!

En estos momentos, disfruto a mi niño al mil por ciento (como dice él). Todos los días lo veo crecer a pasos agigantados, en estatura, en madurez y en conocimiento. Adquiriendo nuevas habilidades. Somos muy unidos y nuestro lazo se ha estrechado aun más.

Me encanta que esté conmigo. Él anima mi día y sus muestras de cariño constantes dibujan sonrisas en mi corazón derretido de amor.

No estamos en el mismo barco…

Sé que dicen que no estamos en el mismo barco, sino que navegamos bajo la misma tempestad, y es cierto.

No todos vivimos la cuarentena de la misma manera.

Lo cierto es que todos tenemos preocupaciones mayores o menores. Todos vivimos la incertidumbre de la situación, preguntándonos ¿cuándo terminará esto? ¿Cuándo volveremos a la “normalidad”? ¿Qué ocurrirá después?

Pero no quiero hablar de eso ni adentrarme en las complejidades de las situaciones y circunstancias de cada cual, porque son infinitas.

Lo que quiero es expresar mi admiración por los niños y niñas.

Los admiro por su gran capacidad de ADAPTACIÓN, por su RESILIENCIA ante la crisis, por su VALOR al enfrentarse a lo desconocido, por su FIRMEZA para cumplir con sus responsabilidades y por la GRANDEZA que reside en sus hermosos corazones.

USTEDES SON MIS HÉROES.

 

Abrazos,

Madrevivencias - Firma 2018 - Post

 

¿Concuerdan conmigo que los niños nos han demostrado una gran capacidad de adaptación? Me encantaría que compartieras conmigo que características de tu hijo resaltarías durante esta situación.

Nos seguimos viendo en FacebookInstagram

Foto ©madrevivencias – Mi niño dedicándose a una de sus pasiones: dibujar.

Las 6 cuentas de FITNESS que sigo para hacer EJERCICIOS EN CASA (y te cuento mi experiencia).

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En este post comparto con ustedes las 6 cuentas de FITNESS que sigo para hacer EJERCICIOS EN CASA y, además, te cuento mi experiencia.

En medio de la cuarentena establecida debido a la pandemia del coronavirus, conocido como COVID-19, he escuchado mucho sobre compartir nuestros conocimientos para, de esta forma, contribuir con nuestro granito de arena a que este tiempo sea más llevadero para todos.

Una de las recomendaciones expresadas por las autoridades de salud es mantenernos activos durante este tiempo en casa.  Aunque realizar una actividad física debería formar parte de nuestra rutina diaria en tiempos normales, en estos momentos se enfatiza más su importancia, a mi parecer, porque aparte de contribuir a nuestro bienestar físico también contribuye a nuestro bienestar mental, por ende, representa un doble beneficio para nuestra salud, la cual en la situación actual, por razones obvias, es muy importante que mantengamos en un ESTADO ÓPTIMO.

Actualmente, me ejercito regularmente 5 días a la semana, en casa, con rutinas que encuentro en cuentas de YouTube o Instagram, 6 de las cuales comparto en este post con ustedes.

Son cuentas que me han asistido en momentos particulares, que me han servido en cada etapa de mi camino de bienestar personal en la cual me he encontrado, y a todas las recomiendo ampliamente. Sigue leyendo

¿Eres una madre primeriza a los 40? ¿Te gustaría compartir tu historia? ¡Escríbeme!

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¡Hola!

Saludos a todas mis queridas colegas en este camino de la maternidad.

Hoy quiero compartir con ustedes mi proyecto: Madres a los 40: Vivencias Compartidas.

Finalmente, me he decidido a lanzar este proyecto que ronda en mi mente desde hace mucho tiempo, el cual ocupa un lugar especial en mi corazón. 

Ocupa un lugar especial en mi corazón porque yo me convertí en madre en el umbral de mis 40 años, lo cual, aunado a otras circunstancias, se ha convertido en un tema muy especial para mí.  Puedes conocer mi historia leyendo mi post Soy una Mamá a los 40 · El Inicio de mi Recorrido en el Camino de la Maternidad

En ese sentido, siempre me ha interesado conocer las historias de otras madres en circunstancias similares a las mías, porque considero que poseemos puntos en común que nos pueden ayudar a comprendernos, animarnos y apoyarnos en este camino de ser madres.

Brevemente, te explico en qué consiste “Madres a los 40: Vivencias Compartidas”.

Mi proyecto está dirigido a aquellas madres que, al igual que yo, se han convertido en madres por primera vez a partir de los 40 años y les gustaría compartir sus historias y vivencias como mamás primerizas a esta mítica edad.

Consistirá en una serie de entrevistas que publicaré cada cierto tiempo en mi blog con las historias y las vivencias de aquellas de ustedes que deseen participar, y a las cuales les agradezco desde este momento por su interés y por el tiempo que dedicarán a compartirlas.

Si estás interesada en participar, escríbeme a madrevivencias@gmail.com o indícame en los comentarios tu correo electrónico y estaré encantada de ampliarte.

¿De dónde surgió esta idea?

Con certeza absoluta, todas las madres tenemos muchas historias que contar, pero cada estilo y tipo de madre comparte experiencias particulares a su grupo: las madres jóvenes comparten sus propias experiencias, las madres solteras, las madres divorciadas, entre otras, es decir, que existe un sinfín de circunstancias que hacen que cada madre posea puntos en común con otras madres que se encuentran en situaciones similares.

Estoy convencida que aquellas que nos hemos convertido en madres por primera vez a los 40 años compartimos muchos temas en común, por ende, a partir de esas vivencias similares, nos enfrentamos a retos parecidos, poseemos fortalezas y enfrentamos desafíos similares, y nos acechan múltiples cuestionamientos acerca de la maternidad derivados (e influenciados) en gran parte por nuestra edad.

Lo que espero lograr…

Con este proyecto, espero aportar mi grano de arena a la comprensión de este grupo de madres, que cada vez somos más y, que por la particularidad propia de nuestra edad, tenemos mucho que contar, a la vez, del deseo de sentirnos apoyadas y comprendidas.


Si deseas participar y compartir tu historia conmigo, me encantaría conocerte y disfrutar de la oportunidad de colaborar juntas en este proyecto.

Ya sabes… escríbeme a madrevivencias@gmail.com.

 

¡Porque ser madres a los 40

es la revolución de nuestras vidas!

 

Abrazos,

Madrevivencias - Firma 2018 - Post

“Querido Hijo, deseo que siempre recuerdes lo amado que eres.”

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Querido Hijo, deseo que siempre recuerdes lo AMADO que eres.

Deseo que recuerdes todos los besos, todos los abrazos, todas las risas, todas las caricias, todos los juegos, todas las miradas de amor que cruzamos contigo a diario.

Deseo fervientemente que atesores en tu corazón el Amor que tu padre y yo sentimos por ti y que recuerdes siempre que ERES NUESTRO MAYOR TESORO.

Sé que sólo nos entenderás y comprenderás cuando seas padre, cuando un pequeñito o pequeñita llegue a tu Vida, como llegaste tú a la nuestra, y ocupe en tu corazón ese lugar preponderante que sólo los hijos ocupan en el corazón de sus padres. Ese día nos comprenderás.

Deseo que nuestro Amor te acompañe siempre, que sea tu leal compañía en el camino de la vida, tu apoyo y tu fuerza en los momentos difíciles y la sutil alegría de tu alma en los momentos de calma.

Deseo que sientas y experimentes el Amor, que ames y seas amado.

Y el Amor viva siempre en tu corazón.

Te Amamos,

Papá y Mamá.

 

LA CONFIANZA PLENA · Lo que nuestros Hijos aprenden de nuestros Cuidados y de nuestro Amor.

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La idea para este escrito la tenía desde hace tiempo. De hecho, desde que mi hijo era un bebé de pocos meses, pero la había reservado en uno de mis compartimentos mentales para escribirla algún día.

¿Cuál fue el detonante, un par de años después, aparte de disponer del espacio en mi agenda de madre, esposa y profesional, para finalmente sentarme y escribir sobre esta idea?

Pues, enterarme de tristes sucesos de la vida que ocurren más cerca de lo que nosotros pensamos: acerca de niños que no reciben atención del padre o de la madre o de ambos. Sobre madres que prefieren colocar su relación efímera con un hombre por encima de la relación y de la responsabilidad hacia sus hijos (ni siquiera hablemos de amor) y sobre padres ausentes que no son referentes de ningún tipo en la vida de esos hijos.

Al escuchar esas historias se despliega ante mis ojos un paisaje nublado y gris habitado por seres de almas heridas. Esas heridas infligidas en la infancia son las más profundas, las más dolorosas y las que se llevan a cuestas la mayor parte de la vida.  Con el tiempo quizá cicatricen. Pero es seguro que esos individuos tendrán que dedicar años de introspección, autodeterminación, fuerza de voluntad e inclusive muchas horas de terapias para reconocer esas heridas, aceptarlas y, con suerte, sanarlas… si así lo desean.

En este contexto de seres de almas heridas, de dolor y de víctimas… ¿por qué hablo de Confianza Plena?

¿Cómo surgió el concepto de ‘Confianza Plena’?

Este concepto surgió en mi mente un día que estaba con mi bebé quien tendría aproximadamente 6 meses de edad. Recuerdo que lo había acostado en la cama. Recién lo había bañado, lo había secado, le había puesto su loción y empezaba a vestirlo con la ropa que le había escogido para ese momento. Ropa que también había comprado para él.  En ese momento, lo vi tan frágil e indefenso y yo sabía que si no preparaba su baño, lo bañaba, lo vestía, lo alimentaba, él no tenía opción de hacerlo por su cuenta.

Por supuesto, esto es una condición natural de los seres humanos. Todos sabemos que los recién nacidos no son capaces de valerse por sí mismos, pero en ese instante comprendí y experimenté a un nivel muy profundo la magnitud de su indefensión, de su extrema vulnerabilidad y de su absoluta dependencia de mí. Y, a la vez, se renovó en mi consciencia la suprema importancia y la crucial responsabilidad de mi rol como madre.

Lo cierto es que nuestros hijos durante esa etapa de absoluta dependencia siendo bebés, en las subsecuentes etapas cuando son niños pequeños y por un período importante de sus vidas son dependientes en mayor o menor medida de nosotros, sus padres, exponiéndonos al concepto que he denominado ‘La Confianza Plena’.

Desde mi punto de vista, ellos sólo empiezan a confiar conscientemente en nosotros con el transcurrir del tiempo, cuando empiezan a reconocernos como sus padres o, de una manera más realista, como sus cuidadores principales. Luego, nos reconocerán como sus padres y comprenderán el significado y la importancia de nuestra relación con ellos.

Pero antes de ese confiar consciente, existe un confiar inconsciente, automático: ellos DEBEN confiar en nosotros porque de otra forma no podrían sobrevivir. No tienen alternativa.

Por lo que es evidente que al satisfacer las necesidades de nuestros hijos les estamos enseñando a CONFIAR. Y no sólo a confiar a secas sino a CONFIAR PLENAMENTE.

A medida que crecen, los cuidados que les ofrecemos, el tiempo que les dedicamos y el amor que reciben de nuestra parte siembra en ellos la semilla de la confianza. Les otorga la certeza de que existen seres en los cuales pueden confiar, seres que los cuidan, los protegen y los aman. Posteriormente, esa confianza se transformará en el respaldo y la seguridad que les permitirá y los animará a explorar el mundo.

¿Y las Almas Heridas?

Probablemente, esto que menciono no sea una cuestión que ocupe nuestros pensamientos frecuentemente porque lo natural al convertirnos en madres y padres es hacernos cargo de nuestros hijos: los cuidamos, los protegemos y los atendemos amorosamente.  Al menos, eso es lo que decido creer que hacen la mayoría de los padres y madres del mundo, pero… ¿y cuando ocurre lo contrario? ¿Qué ocurre cuando aquellos que estaban supuestos a amarte, cuidarte y protegerte no honraron esa confianza y no cumplieron con su deber de padres?

En pocas palabras, cuando los adultos supuestos a cuidarte y amarte, no lo hicieron, bajo esas condiciones ¿qué pasa con esos niños? ¿Son capaces de confiar nuevamente?

Cuando reflexiono sobre el tema, aparte de sentir una profunda tristeza, comprendo a esos individuos cuya confianza en aquellos que estaban supuestos y obligados a cuidarlos responsablemente  se ha visto destrozada, una confianza que no ha sido honrada y no se ha concretado.

Desde esa experiencia ¿cómo puedes confiar en otras personas? Si tus referentes fundamentales han sido los primeros en traicionar tus expectativas de confianza, llevando al traste tu seguridad y ese derecho y deseo de sentirte protegido durante la etapa más vulnerable de tu vida.

Por tanto, bajo ninguna circunstancia es aceptable cuando en esa tierna etapa de la vida esa confianza es traicionada provocando que se desfigure, se quiebre y se haga añicos. De esta manera, arriesgando el adecuado desarrollo de una vida.

Me entristezco cuando leo o escucho sobre padres y madres que no cuidan o se desentienden de sus hijos y sin hablar de aquellos que son abandonados, maltratados o abusados.

¿Es posible la sanación?

Se requiere de mucho tiempo, de ACCIONES más que de pensamientos, y de grandes dosis de AMOR para restaurar esa confianza malherida o destruida.

No entraré por los derroteros de las circunstancias de esos padres y madres las cuales provocaron que actúen de esa forma con sus hijos. En la mayoría de las veces ellos tampoco fueron amados o no recibieron el cuidado que esperaban de sus padres.

Creo que aprendemos a ser padres por nuestros padres. Las lecciones esenciales y los cimientos de nuestra paternidad/maternidad provienen de lo que hemos experimentado como hijos y gracias al ejemplo que nuestros padres nos han brindado, por ende, si tus padres no han sido responsables o amorosos contigo, quizá tú no lo seas o te cueste hacerlo con los tuyos.

Claro, siempre he sido de la idea de que las circunstancias pasadas no son una condena para el resto de tu vida. Muchos hombres y mujeres superaron esas situaciones dolorosas o traumáticas, convirtieron esas circunstancias en aquello que no deseaban replicar en sus vidas, decidieron que con sus hijos sería diferente y son excelentes padres y madres. Y también puede ocurrir lo contrario. Hay de todo en nuestro mundo.

Lo que los Cuidados y el Amor Enseñan

La CONFIANZA PLENA es lo que nuestros hijos aprenden gracias a nuestros cuidados.  Es una derivación natural de nuestro amor de padres. Ellos CONFÍAN PLENAMENTE en nosotros y como padres nos corresponde, y considero que es nuestro deber primordial, honrar esa confianza que la vida nos ha obsequiado con la presencia de nuestros hijos.

Sé que las almas heridas existen y habitan en este mundo. También sé que existen almas que han experimentado el amor desde su nacimiento e incluso desde su concepción.

Procuremos que esas almas heridas encuentren su sanación y dotemos al mundo de seres humanos con almas provistas de cuidados y de AMOR.

Es el mejor punto de partida que le podemos obsequiar a nuestros hijos.

 

¡Gracias por leerme!

Abrazos,

Madrevivencias - Firma 2018 - Post


 

¿Qué opinas de mi reflexión? ¿Es posible sanar las heridas del alma? ¿Nuestros cuidados y nuestro amor les enseñan a nuestros hijos a confiar en los demás y en la vida?

Como siempre, estaré ENCANTADA de saber de tí y recibir tus comentarios.

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